La torre de los tesoros



Como una coleccionista de lo exquisito, Paola Dávila confronta la memoria y sus asombrosos significados. Con la unión de una caja y una fotografía instantánea produjo una serie de hallazgos que se mueven entre el recuerdo y el olvido, entre el coleccionismo privado y la exhibición, entre las historias inéditas y las historias ajenas que brindan la posibilidad de confundirse con las nuestras.  

Las piezas presentes en La Torre de los Tesoros no corresponden a una serie –ni fotográfica, ni de objetos- que las vuelva idénticas, sino a un juego de combinación realizado por la artista para crear un tesoro único en cada pieza, hablándonos así del tiempo en relación a los espacios fotografiados y de su cambio al colocarlos dentro de una caja. Esta combinación de objetos provoca en el espectador el deseo por atesorar estas cajas, por abrirlas para conocer sus tesoros o, incluso, el anhelo de mantenerlas cerradas.

Estas fotografías instantáneas (que debido a su naturaleza se desvanecerán) ocupan huecos (donde antes hubo algo al interior) de cajas misteriosas (aunque algunas indiquen su origen).

 Estas múltiples capas simbólicas nos permiten ver cómo justo la imagen se estructura sobre una ausencia y sobre una huella. Cada caja contiene múltiples historias que se entrecruzan en una lectura inédita en la mirada de cada espectador.

Así como las piezas guardan un registro fotográfico del recuerdo, también son contenedoras del detalle omitido. Este conjunto las vuelve irreconocibles para quien sospeche conocer su origen. El olvido habita constante en los lugares, los paisajes, la sensación climática o la aparición de personas sin rostro tanto en las fotografías como en las cajas. Sin embargo, aquí el olvido no funciona como un borrador, sino como una fuente que brinda más posibilidades de conexión simbólica al espectador.

Sin duda, Paola Dávila ha creado tesoros -objetos y recuerdos sensibles, combinándolos- en un tratado sobre la belleza del derecho propio al coleccionismo.





Tower of Treasures



As a collector of the exquisite, Paola Dávila confronts memory and its astonishing meanings. Through the fusion of a box and an instant photograph, she has produced a series of discoveries that hover between remembrance and oblivion, between private collecting and exhibition, and between untold stories and the stories of others that offer the possibility of blending with our own.

The pieces of "La Torre de los Tesoros" do not belong to a series—neither photographic nor of objects—that renders them identical, but rather to a game of combinations created by the artist to craft a unique treasure in each piece. In doing so, she speaks to us about time concerning the photographed spaces and their transformation when placed inside a box. This combination of objects evokes in the viewer a desire to treasure these boxes, to open them and discover their treasures, or even the longing to keep them closed.

These instant photographs (destined to fade due to their nature) occupy voids (where something once was inside) in mysterious boxes (although some indicate their origin). These multiple symbolic layers allow us to see how precisely the image is structured upon an absence and a trace. Each box contains multiple stories that intersect in an unprecedented reading for each viewer.

Just as the pieces retain a photographic record of memory, they also contain omitted details. This amalgamation makes them unrecognizable to those who might suspect they know their origin. Forgetfulness constantly inhabits the places, landscapes, weather sensations, or the appearance of faceless people, both in the photographs and in the boxes. However, here forgetfulness does not function as an eraser, but rather as a source that offers more possibilities of symbolic connection to the viewer.

Undoubtedly, Paola Dávila has created treasures—sensitive objects and memories, combining them—in a treatise on the beauty of the inherent right to collect.